Asado de fin de año en El Patio Tradicional

Diciembre es un mes de excesos. En mi caso, el derrape comenzó los primeros días del mes, con la cena de fin de año de la empresa.

La misma tuvo lugar en la parrilla El Patio Tradicional, en barrio General Paz. Se trata de una casona convertida en restaurante, ubicada en una esquina frente a la Plaza Alberdi (desde donde parten a Buenos Aires los colectivos low cost).

Al ingresar, sobre nuestra izquierda se disfruta el trabajo de los ayudantes de parrilla, quienes condimentan la carne, que luego será asada, en lo que para muchos, es un espectáculo hipnótico.

Con los muchachos, ocupamos el centro del salón en unas mesas muy bien vestidas. Algo que no deja de sorprenderme, es que uno comparte la tabla con el comensal de enfrente. Lo cual en ocasiones, incomoda un poco.

Lo mejor de las cenas de fin de año es que paga el jefe, el cual además tiene muy buen gusto para los vinos. En este caso, seleccionó un Luigi Bosca Malbec de 2012, no es necesario ser un erudito para apreciar la calidad de este tinto. Que por cierto, disfruto solo ahí y una vez por año.

vino

El menú es parrilla libre, que incluye también ensalada mixta y papas fritas con huevo (perdón hígado) y una empanada para empezar.

Seguimos con chorizo, morcilla y chinchulín, hermosas achuras que me hacen reflexionar acerca de mi colesterol, pero como los análisis resultaron bien, los saboreé sin culpa.

chinchulin

El resto de la parrilla se hace esperar, por lo que uno se ve obligado a comer ensalada y de caer en la tentación de probar también las papas con huevo (un crimen).

papafritas

De repente llega el matambre, el vacío y un bife de chorizo espectacular. Todo muy tierno y sabroso. Más tarde, un carré de cerdo desentona al faltarle un poco de sal.

La tabla-plato, va mostrando el rigor de la cena y recibe finalmente un cabrito crocante que es el broche de oro de este desfile de sabores asados.

Todo el grupo se muestra satisfecho y conforme, salvo un querido caroyense, que haciendo gala de su estirpe, le solicita al mozo un “poco” de cuadril.

cuadrilCerramos la noche con un brindis, agradeciendo por otro año de trabajo y pidiendo por el que viene. Ojala nos volvamos a reunir en esta parrilla, sin dudas, de las mejores de Córdoba.

El precio: $ 194 por persona.

Todas las fotos de la cena

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