Buenos Aires – Barcelona en Level, la low cost de Iberia

Durante los últimos días de noviembre de 2017 tomé un vuelo en Level, la línea aérea low cost de Iberia para ir de Buenos Aires a Barcelona.

La experiencia volando en esta aerolínea fue muy buena, aunque sufrí un poco de estrés al principio y casi no llego a subirme al avión. Por eso decidí armar un post para que los que estén buscando vuelos baratos a Europa puedan tener una opinión más para analizar.

Vuelo en Level

Compra online de boletos de Level

Compré los boletos en la web de Iberia a través de un enlace de oferta publicado por Promos Aéreas que coincidía con las fechas que buscaba. Fue dos meses y medio antes de viajar.

Al momento de procesar el pago se cayó la página web de Iberia y eso me dio vértigo. Llamé para verificar que estuviera todo OK, y me dijeron que sí. A la media hora ya se veía la reserva activa y el pago de la tarjeta de crédito aprobado.

Pero no estaba todo dicho en realidad.

Por una bendita casualidad decidí entrar 10 días antes del viaje a revisar las características de la reserva y me encontré con que estaba cancelada. Llamé por teléfono y me dijeron que efectivamente estaba cancelada.

Ya había pagado el pasaje, algo del alojamiento y recién me enteraba de que no tenía cómo llegar a destino. ¿Entonces?

Envié un mail y hablé por teléfono con cinco personas que me dijeron opciones distintas (desde devolverme el dinero, darme otro pasaje con otra tarifa, o simplemente me cortaron después de una larga espera). También reclame a través de redes sociales con resultados parecidos.

Finalmente, a los tres días me llegó un correo con la confirmación de la reserva original. QUÉ ALIVIO.

En el camino había quedado el pago por la valija extra. Volví a reclamar y finalmente -una vez que ya estaba en España- me confirmaron que tenía ese servicio adquirido.

El equipaje permitido en el precio promocional de Level

Las maletas de mano, un abrigo y una cartera eran todo lo permitido sin pagar un extra para viajar de Buenos Aires a Barcelona. En mi caso, pude comprimir ropa de abrigo y un par de mudas más los elementos de aseo en la clásica valijita de cabina.

Mi acompañante, en cambio, llevó una maleta para la bodega y abonó 750 pesos más. Ese precio es por tramo. En mi caso, lo aboné para la vuelta.

Un detalle importante para quienes viajan en época de vacaciones y llevan, por ejemplo, esquíes u otros elementos deportivos, es que ese tipo de cosas se pagan también aparte, a unos 100 euros el bulto.

Comidas a bordo: comprar o llevar vianda

Una de las características más conocidas de los vuelos low cost es que no incluyen servicio de comidas en el precio. Es un plus que se adquiere previamente desde la web donde se gestiona la reserva o se puede comprar en el avión pagando en efectivo o con tarjeta.

Al momento del chek- in en Buenos Aires nos avisaron que podíamos llevar alimentos adquiridos en el free shop o en los bares de la zona de embarque.

Como no sabíamos mucho del menú disponible a bordo, hicimos lo que la mayoría de los pasajeros: compramos bebidas y sándwiches para la cena en un bar.

Vuelo de 13 horas en low cost

Apenas subimos al avión notamos que los asientos eran delgados pero sumamente cómodos (Sir Chandler posteó fotos). La economía de espacio se hace visible en los pasillos, que son más angostos y no permiten la circulación cómoda de más de dos personas a la vez.

Por lo demás, los asientos se reclinan un poco y también tienen una almohada que se puede subir y bajar en altura, lo cual, para mí fue súper innovador comparado con otros vuelos largos. Me resultaría luego muy cómodo para dormir.

Cada asiento tenía una pantalla de entretenimiento a bordo con películas, series, música y el menú de alimentos y otros productos disponibles para la venta durante el vuelo.

No había esta vez auriculares de cortesía, pero sí se vendían unos muy pasables a 5 euros. Como olvidé los míos, tuve que comprar.

El vuelo de Level salió en horario desde el aeropuerto de Ezeiza en la ciudad de Buenos Aires. A las 19.45 enfilamos hacia Barcelona, sin escalas.

Al poco rato, la muy amable tripulación comenzó a servir el menú a quienes lo habían pagado (identificados por el número de sus asientos) y en una ronda posterior a quienes compraron comida durante el vuelo. Nosotras abrimos las viandas y también cenamos, mirando series o películas.

Calzoni de jamón y queso

Pronto, todos se durmieron. Yo no.

Las señales de permanecer con los cinturones puestos por posibles turbulencias permanecieron encendidas casi todo el vuelo. Es cierto que el movimiento fue muy suave, pero se movió. Y eso a mí me permitió dormir muy poco.

A mitad del viaje di una vuelta caminando por todo el avión, estiré las piernas, me quedé parada un rato. Y para cuando amanecía, ya del otro lado del océano, recién pude dormir unas dos horas.

En el desayuno, optamos por comprar café y una bebida, pero no pudimos probar el muffin de arándanos porque ya no quedaban.

El aterrizaje fue tranquilo y el descenso del avión se hizo por escaleras en una zona alejada de la pista donde se podían ver otros aviones low cost, de Vueling.

La vuelta, Barcelona – Buenos Aires

Un horario muy low cost para un vuelo largo: el avión salía a las 8 am.

Para sumar cansancio y poder dormir pasamos de largo la noche anterior. Viajamos en coche hasta Barcelona, y lo devolvimos a Europcar a las 4. Pudimos despachar el equipaje rápido y hasta nos ubicaron (sin costo adicional) en dos asientos juntos.

Esto no es posible en general, pero el avión iba con muchos espacios libres y nos dijeron que sí. Tomamos un desayuno temprano cerca de las 6 y nos fuimos a la zona de migraciones y embarque. Ahí compramos comida nuevamente (había opciones más ricas) y esperamos.

Esta vez el vuelo duraba 13 horas 40 minutos pero tenía una ventaja: como el avión venía casi vacío pudimos ubicarnos en los asientos centrales con comodidad para estirarnos y dormir.

Ventanilla en Level

Pasé las primeras seis horas durmiendo en tres asientos. Después, almorcé a no sé qué hora de qué país y dormí unas tres horas más. El resto del tiempo vi varios capítulos de distintas series. ¡En eso también recortan!

De las series más populares (Big Bang theory o Modern Family, por decir un ejemplo) había sólo un capítulo disponible. Así que no quedó otra que hacer un salteadito.

Este vuelo fue mucho más tranquilo, no hubo casi turbulencias y en el aterrizaje sí se sintió algo más brusco. Pero todos llegamos a tierra sanos y salvos (claro, si no no podría haber escrito esto).

Mis conclusiones del vuelo en Level

Como manifesté al principio, creo que Level es una buena opción para el que busca un vuelo barato a Europa y no tiene mayor ambición de confort que la de llegar en horario.

En mi caso, el viaje era casi una escapada durante el año laboral y no podía quedarme ni gastar mucho más. Por eso navegué muchas ofertas antes de comprar y puedo decir que la relación costo beneficio es buena.

En Argentina los vuelos más baratos suelen ser vía Brasil o Chile y en estos días esas tenían un costo de cerca de 20 mil pesos o más.

Por otro lado, y después de haberlo experimentado, creo que es casi lo mismo comprar comida antes o comprarla en el avión. Eso en el caso de principales: un plato caliente, una ensalada, un sándwich de pavo. Sí llevaría snacks previamente, si sos de los que se ponen nerviosos o se enganchan masticando algo al ver películas.

El precio de las bebidas es un poco alto para el tamaño, pensando en todo lo que uno debería hidratar su cuerpo al volar. Pero como llevábamos botellitas de agua medianas no hubo problema

Por otro lado, en el avión también se venden un kit de abrigo y aseo (almohada, cepillo y pasta dental, frazada) a 12 euros, que bien puede ser cubierto con lo que llevamos en la valija de mano. Y en ningún momento me hizo frío, como en otros vuelos.

En síntesis, creo que esta es una buena opción para viajar a Europa sin escalas y a un precio conveniente. Cada “extra” que se agregue durante el vuelo restará puntos a lo “low cost” pero ya es una decisión y mejor saber con qué te vas a encontrar. Espero les haya servido mi experiencia y me cuenten de sus próximos viajes 🙂

Pueden leer otras opiniones en
Desde el patio
Guía low cost

 

 

 

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