Cómo comprar alimentos y ganarle a la inflación

Alimentarse es una necesidad básica que debemos cubrir todos los días y que no debe tomarse a la ligera. Ya que la comida es nuestro combustible. Y al igual que la nafta, se lleva buena parte de nuestro presupuesto.

Ahorro

Para que podamos ahorrar, pero sin resignar calidad en nuestra alimentación, van algunos consejos.

1)    Ir al mercado. Aprovechar las ofertas, para ello hay que tener siempre precios de referencia, (esto se logra yendo a distintos supermercados o visitando el mercado con cierta regularidad). Comprar en cantidad las ofertas y congelar. Se puede comprar merluza, se la separa con film y estará disponible para hacerla a la plancha en minutos. Lo mismo se puede hacer con pechugas de pollo o costeletas.

2)    Ir a los mayoristas. Comprar en pack o en envases grandes, muchas veces asusta, porque uno ve el precio total, pero al analizar lo que nos cuesta la unidad o el litro, hay mucha diferencia con los súper o los almacenes. Lo que hay que saber es que, no todos los meses uno comprará lo mismo, ya que por ejemplo, este mes será la harina y el aceite y el que viene el queso y el azúcar.

IMG-20140819-WA0008
Para no fallar hay que tomarse un tiempo y tener presente qué hay en casa. Y stockearse. Si vas al mayorista y está barata la pasta de dientes, comprá 3. Porque no se vence y si se te acaba y la tenés que comprar en el barrio, seguro te “acuestan” 😉

3)    Ir a las ferias en el barrio. Salvo raras excepciones, siempre tienen mejor precio que en el súper. Lo que hay que tener en cuenta es, comprar frutas y verduras de estación. Y visitar siempre el mismo puesto, el hecho de entablar una buena relación con los puesteros, trae consigo la famosa “yapa”.

4)    Aprovechar todo lo que uno compra. Muchas veces ocurre que una semana después de ir a la feria, quedan verduras o frutas que no se consumieron y que ya están “al límite”. NUNCA tirarlas! Es importante adaptar el menú a lo que sobró. Se puede hacer una rica sopa con zanahorias, papa, perejil, cebolla, que quedaron en el fondo del cajón de las verduras y agregarle el carancho del pollo por ejemplo, para darle sabor. Igual si quedan fideos, se puede hacer una tortilla. Hay miles de recetas en Internet.

5)    Tomar agua. Es la mejor forma de hidratarse. Es cierto que el agua de red no suele ser muy “rica”, pero para solucionarlo se puede poner un filtro en la canilla o comprar agua en la vertiente de barrio Ayacucho, sumamente barata. Es cierto que uno siempre prefiere una gaseosa o cervecita, para eso vale el consejo del punto 1), comprar en pack una oferta de gaseosas (Cunnington, de gran calidad y precio accesible) al igual que la cerveza.

6)    Cocinar, es la única clave. Se puede hacer una gran olla de salsa, separarla en tuppers y congelarlas. Hacer pizzas y congelar prepizzas. Y tener imaginación!

Esto no es para vagos viejo.

¿Te gustaron los consejos? ¿Tenés otro para agregar?

Este artículo fue enviado por nuestro colaborador Francisco Pecchioni

One Comment
  1. Me gustó mucho la nota !!
    Buena exposición de ideas, con prosa sencilla y directa.
    (Soy docente, así que me gusta la gente que habla/escribe para que todos entiendan).
    Felicitaciones !!
    Roberto Colmenarejo

Leave a Reply