Quiénes son los Locos x el lomito

Una noche fría, sin planes, escenario ideal para un lomito. Ese o cualquiera. Es probable que en Córdoba el lomito sea una de las comidas que le pelea puesto al asado, porque con menos gasto y tiempo, puede dejar satisfechos a los más exigentes.

Pero esto último no siempre es fácil, y en el camino quedan muchos comentarios. Locos x el lomito es el espacio online donde cuatro amigos realmente fanáticos de los lomitos vuelcan esas charlas pre y post comida, armando una reseña útil para los que buscan comer ese plato en cualquier punto de la ciudad.

Para conocer cómo trabajan “los locos”, una noche comimos con ellos en la ex Lomoteka, que ahora se llama Santa Calma (en el Parque Sarmiento). Desde el comienzo, el tema de charla fue el lomito.

santacalma

No parecía algo impostado, porque siendo todos universitarios (pista, porque no develaremos su identidad), la charla lomitera empezó a tornarse un debate digno de panel televisivo, con argumentos a favor y en contra, y siempre con mucha paciencia y llevando las discusiones hasta el final.

Declarados feligreses del lomo que se sirve en 348, ya que ahí nació la idea de juntarse semanalmente a degustar, los amigos analizan la calidad del pan, lo fresca y crujiente de la lechuga, si la carne es lomo o no, si la mayonesa es casera, y dan un puntaje integral al lomo en sí.

Otro aspecto que se valora es la calidad de las papas y si estas vienen con huevo, cosa que “los locos” adoran.

En una ceremonia bastante seria (y eso que estamos hablando de un sándwich de carne) anotan los puntajes en sus celulares de manera privada, y luego dan vuelta las pantallas al mismo tiempo, para buscar entre todos cuál fue la nota final.

Uno de los amigos es el encargado de volcar en palabras la conversación y publicar en Facebook esa reseña, que recibe muuuuchos comentarios y sugerencias.

A los locos no les gusta la idea de que su nombre sea publicado. Quieren mantener el anonimato para lograr objetividad (¿y salvar el pellejo cuando la crítica es muy dura?) y así se mueven cómodos de lomitería en lomitería, y también en locales de delivery de lomitos, porque la meta es abarcar lo más que se pueda.

“Nos gustaría que nos inviten a comer lomitos gratis”, se escucha en algún momento de la charla, y estallan las carcajadas. A fin de cuentas, el blogger gastronómico no tiene límites para pensar en TOOOODO lo que quisiera probar. Y su cuenta bancaria sí 😉

One Comment
  1. Que maravilla esto. Bienvenido quien carajo sea que sean…

    Btw, lástima que no hayan podido pensar un nombre. Digo, no puedo evitar pensar en Locos por el asado pero quizás sea yo quién está errado.

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