Receta de pan casero (que no es la del Gobierno)

Ahora que viene aumentando el precio de la harina y muchos se preguntan si de veras conviene hacer el pan en casa para compartir y ahorrarse unos pesos, yo digo que sí. No hay nada más rico que el pan casero. Y tampoco cosa más “llenadora” que un buen sandwich de pan casero con lo que quieras dentro.

A esta receta la puedo escribir de memoria porque la hice muchas veces y me alegra cada vez que la veo crecer y  llenar de aromas la cocina. El pan es, para mí, alegría en estado puro 🙂

A lo largo de la experimentación concluí que el pan que más nos gusta en casa es el que se hace con aceite en vez de grasa o manteca. Y si lo hacemos integral, le agregamos semillas de girasol y aceite de oliva de Cruz del Eje, ¡no se imaginan el perfume y la textura que tiene!

Pan con semillas y aceite de oliva

Pan con semillas y aceite de oliva

Pero vamos a los bifes, que el pan es cosa necesaria en una mesa bien conversada. Esta es una de tantas formas de hacerlo, la que yo uso casi cada semana.

Receta de pan casero con harina 000 y levadura instantánea

Ingredientes
Harina triple cero, 1 kilogramo
Aceite o manteca, medio vaso o 50 gramos (al pan “de campo” se le pone grasa vacuna)
Sal fina, una cucharada colmada
Agua tibia, 600 cc
Levadura instantánea, 10 gramos (un sobrecito)

Elaboración
1. Prendemos el horno a temperatura baja, para precalentarlo.

2. En un bol colocamos la mitad de la harina. Mezclamos la sal con el agua y se la agregamos, mezclando hasta obtener una crema

3. Agregamos la levadura, mezclamos y agregamos la materia grasa y el resto de harina.

4. Amasamos hasta formar un bollo liso, y lo colocamos dentro de un recipiente amplio para que pueda duplicar el volumen. Cerramos el recipiente con film o una bolsita de nylon, sin que esto toque la superficie de la masa.

En este punto es importante que coloquemos el bol en un lugar cálido, que puede ser cerca del horno, aunque cuidando que no reciba calor directo ni demasiado fuerte. Eso hará que desarrolle mejor la levadura. Pero si está muy caliente “matará” a la levadura.

5. Una vez que la masa duplicó el volumen (esto puede llevar una hora) la sacamos del bol y desgasificamos, aplastándola y haciendo un bollo. Te das cuenta del punto porque el dedo se hunde en una masa aireada y que desprende mucho aroma a levadura.

Pan leudado

Pan leudado

6. Una vez desgasificada cortamos la masa en tantos trozos como panes querramos. Siempre con un cuchillo filoso. No hay que desgarrar la masa tirando porque eso rompe la trama del gluten.

Con las cantidades dadas salen tres panes medianos o cuatro alargados.

7. Con la forma final, dejamos leudar nuevamente los panes, en la placa también cubiertos con nylon sin que este los toque, cerquita del calor.

Evitar “apurar” el pan y dejar que levante. Eso garantiza una miga esponjosa.

8. Cuando duplicó el tamaño, llevamos al horno bajo, por 30- 35 minutos. Una vez que se empieza a ver dorado podemos sacarlo y hacer la prueba para ver si está cocido, golpeando la base de los panes.

Si se oye un sonido hueco, como si golpearas la caja de una guitarra, es que ya está listo. El pan que ya está cocido es liviano. Si lo notás pesado, que vuelva un rato al horno porque le falta.

Si tenés termómetro de cocina, que marque más de 90 grados es también una forma de comprobar que está cocido.

Panes saborizados

Panes saborizados

Algunas variantes

  • Con cereales. Ahora que es fácil conseguir harina integral en el supermercado (he probado con éxito la marca Pureza) es una buena idea hacer el pan con esta base y agregarle algunas semillas más. A la receta original de más arriba le podés sumar 100 gramos de semillas de girasol peladas y tres cucharadas de semillas de lino, para obtener un colorido y saludable pancito, ideal para hacer en molde y comer en el desayuno.

Tené en cuenta que las semillas y harinas integrales toman más agua que la común y sumale unos 50- 100 cc más de agua a la receta.

  • Saborizados. A la receta original agregale 50 gramos de salame picado, o 50 gramos de queso rallado, o 50 gramos de orégano y conseguí ricos panes saborizados. Respetá la proporción o el resultado será demasiado intenso. El momento que elijo para agregar los sabores es cuando desgasifico la masa y va a dar el último leudado antes del horno.
  • Tostadas. El pan casero se endurece más tarde que el que venden en las panaderías si tenemos la precaución de guardarlo en recipiente hermético. También podemos freezarlo. Y hacerlo tostado para una merienda dulce o para hacer brusquetas saladas también es una sabrosa opción.
Tostadas de pan al horno

Tostadas de pan casero al horno

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