Siguiendo a los foodtrucks en Los Reartes

La ruta de los camiones de comida tiene muchos kilómetros y el recorrido llegó el fin de semana del 13 y 14 de agosto a Los Reartes, en el Valle de Calamuchita. Allá fuimos en caravana tardía para un almuerzo merienda serrano que prometía.

El evento organizado por Seguí el Foodtruck convocó a seis camioncitos de sabor: La Capkería, BlackPan, Milanga Truck, Coffe Truck, Algo con Carmela y La Barra Truck.

El marco de público era interesante, dado el tamaño del pueblo, podría ser catalogado como “muy convocante”. El sol y el buen tiempo ayudaron también a que hubiera visitantes de la zona y de la ciudad de Córdoba, distante unos 80 kilómetros.

¿Y la comida? Empezamos por lo más sabroso: las hamburguesas que ya conocemos de BlackPan se llevaron el primer puesto entre lo que probamos. La de estilo mejicano (con palta, pimientos asados y queso crema) y la clásica Black (con cheddar y bacon) enamoraron.

IMG_2991

Luego, supimos que estaba muy bien el sándwich de vacío con cebollas caramelizadas de Algo con Carmela, tras la cata y juicio de nuestro colega Mis Fotosecuencias.

Un postre consistente en cuadrado de limón y helado casero de frutilla de La Capke también recibió medalla y beso, y el clásico bomboncito helado que vendían a beneficio de una escuela de la zona cumplió por tan solo $ 10.

Pasalo a nafta. Una de las novedades de este festival que nos motivó a llegar fue el foodtruck de sándwiches de milanesa, Milanga Truck. Había tres variedades de sándwiches: con carne de vaca, de pollo y de cerdo, que costaban 90 pesos cada uno. Elegimos la opción de ternera, con cheddar, cebolla, lechuga, mayonesa con ajo y salsa bacon.

IMG_2986

Fue el primer foodtruck al que fuimos y el último en entregarnos la comida. Desde el momento de pagarlo hasta el momento de recibir el sándwich pasaron más de 30 minutos. El sándwich no justificó la espera ya que: el cheddar llegó en feta sin estar derretido; la cebolla cruda y la milanesa tenía más empanado que carne. El pan era de tipo lomito, y junto al empanado de la milanesa, la textura no llegaba nunca a ser la de morder un sándwich de carne.

IMG_2989

Además de comida, estaba previsto un show musical para cuando cayera la noche. No llegamos a verlo. Sí en cambio alcanzamos a escuchar un concurso de toro mecánico entre los presentes animado por un “locutor” que improvisó algunos “chistes” (?) y un poco de vergüenza ajena nos dio.

Algunas cosas por mejorar, pero bienvenidos sean todos todos los nuevos emprendimientos para hacer más larga la caravana del sabor cordobesa.

Leave a Reply