Encuentro Anual de Colectividades 2015: platos del mundo en Alta Gracia

A nuestro juicio, la mejor noche para ir a las Colectividades en Alta Gracia sigue siendo el miércoles, cuando no hay artistas de convocatoria multitudinaria y quienes no están de vacaciones tal vez no se animen a trasnochar.

Compartimos el texto publicado en Día a Día el 5 de febrero de 2015.

Llegar temprano, llevar el bolsillo gordito, al ver los precios no compararlos con la experiencia de un restaurante, y por último, “reservar” un espacio para tentarse, para el exceso. A quienes son habitués, la 2015 del Encuentro Anual de Colectividades no les depara demasiadas sorpresas, hay que decirlo. Pero en algunos detalles, el evento artístico y más que nada gastronómico muestra que crece y cambia con cada edición.

De mayor a menor. El rincón de la comida argentina es siempre uno de los más frecuentados. ¿Por qué comer asado y locro en un festival que recrea la comida y cultura del mundo? Porque conviene. La porción de cabrito a $ 120 o la de asado con cuero a $ 100 llegan desde las parrillas abundantes y calientes. Y acá se aplica el “donde comen dos, comen tres”.

Luego, las clásicas empanadas árabes (que están en distintos países) siguen siendo una opción económica y apta para grupos. En Irak, por ejemplo, cuestan $ 10 cada una y tienen ese no sé qué que las distingue de las que están apiladas en la rotisería del barrio.

In crescendo, los chorizos asados y el carré de cerdo que se dora en el stand de Polonia, tientan por sabor y precio: un choripán y una cerveza de medio litro por $ 60. En Paraguay, los vegetarianos o nostalgiosos del litoral pueden comer “sopa paraguaya” a $ 10 la porción, chipá y empanadas fritas sin gastar tanto. Lo mismo en el noble Perú, que tiene esos platos tan amenos a nuestro paladar al alcance de bolsillos populares: anticuchos a $ 20, papa huancaina a $ 35, vaso de chicha $ 15.


Un poco más caras, hamburguesas ($ 40 o $ 60), panchos (de $ 40 a $ 120), cupcakes y pizzas con aspecto industrializado se ofrecen en Estados Unidos. No hay mucho movimiento en este stand, más que nada niños que quieren algo parecido a lo que comen en casa. ¿Y qué tomamos? Antes de encarar la parte más empinada de la lista de precios hay que mencionar el costo de las bebidas, detalle no menor cuando van muchos: gaseosas $ 25; cerveza entre $ 40 y 60, según el tamaño; melancía, $ 50; vino, $ 40; tragos, de $ 50 a 120 pesos, según tamaño. En estos últimos abunda el jarabe de frutas mezclado con bebidas fuertes y hielo, nada nuevo bajo el sol.

Arriba del promedio. Al pasar la puerta del predio donde se levantan las carpas de las colectividades una gran columna de humo marca “este es el puesto de África del Sur”. Las carnes “giratorias” –las de cerdo– y las estaqueadas –los cabritos– son un imán para los celulares y cámaras.


El lechón a la estaca es una de las novedades de esta edición. Vistoso, dorado y jugoso, demora 12 horas en hacerse y rinde unas 70 porciones, que se venden a 130 pesos con guarnición (papas, verduras al disco o ensalada). Una lástima no poder probarlo. La noche del miércoles, en el escenario principal Soledad cerraba su actuación con A don Ata a la 1 y el lechón seguía girando porque todavía no estaba cocinado.

El cerdo relleno sigue siendo la alternativa sabrosa y llenadora por $ 130. Un punto a resaltar: si se deja un depósito de 40 pesos te dan plato de cerámica y cubiertos de metal.

El cierre dulce de la noche. Los postres árabes y armenios siguen siendo el imán exótico por excelencia. Mamul a $ 20, baklava, entre $ 15 y 20, dedos de novia, $ 20. Todo con abundante almíbar y en bandejitas para llevar. ¿Cómo no te vas a llevar una?

Las tortas más sustanciosas se ven en el puesto de Alemania y países centroeuropeos: tarta de manzana, tarta de frutas, strudel y streusel. Pero en los demás también hay cupcakes y tortas industriales que eran la postal más frecuente en las manos de la gente que se iba del predio en la madrugada. En general, la porción ronda los $ 40. También hay una heladería.

Pulgares arriba y abajo
¡Bien ahí!
1. El stand para celíacos.
2. La buena oferta de cervezas en el stand de Irlanda.
3. Los juegos para niños dentro del predio.

Para atrás.
1. Faltan cestos de basura.
2. La música de las carpas, en especial Cuba, Brasil y México, compite con la del escenario principal.
3. La bebida, en general, viene en tamaño chico y encarece los menúes.

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