Receta de pan casero (que no es la del Gobierno)

Ahora que viene aumentando el precio de la harina y muchos se preguntan si de veras conviene hacer el pan en casa para compartir y ahorrarse unos pesos, yo digo que sí. No hay nada más rico que el pan casero. Y tampoco cosa más “llenadora” que un buen sandwich de pan casero con lo que quieras dentro.

A esta receta la puedo escribir de memoria porque la hice muchas veces y me alegra cada vez que la veo crecer y  llenar de aromas la cocina. El pan es, para mí, alegría en estado puro 🙂

A lo largo de la experimentación concluí que el pan que más nos gusta en casa es el que se hace con aceite en vez de grasa o manteca. Y si lo hacemos integral, le agregamos semillas de girasol y aceite de oliva de Cruz del Eje, ¡no se imaginan el perfume y la textura que tiene!

Pan con semillas y aceite de oliva

Pan con semillas y aceite de oliva

Pero vamos a los bifes, que el pan es cosa necesaria en una mesa bien conversada. Esta es una de tantas formas de hacerlo, la que yo uso casi cada semana. Sigue leyendo

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Rosca de Pascua casera

Como cumplí una parte importante de las tareas pendientes de la semana, me disponía a brindarme un enorme placer: cocinar. Dada la fecha, incursioné en la Rosca de Pascua. Y el intento dio buen material para el blog y una lección: NO TODO LO HECHO A OJO SALE BIEN.

La primera versión de la rosca se inspiró en la receta publicada en el blog de Paula, la cocinera de Cundeamor. Pero como dormí siesta “de más” no alcancé a ir al súper y decidí hacerla con lo que había en la heladera: levadura instantánea que vencía en abril, unos 20 gramos menos de manteca, leves modificaciones y, lo peor… poco tiempo!

El resultado salta a la vista:

Totalmente indignada con el resultado: una rosca bajita y medio apelmazada *, que intenté salvar con duraznos adentro y mermelada casera arriba, fui de nuevo.

La segunda versión fue con una receta de Rosca pascual con levadura Levex, que además llevó los ingredientes en sus cantidades justas, nuevos sobres de levadura y una crema pastelera hecha por madre, que es eximia en cosas que son simples pero requieren “mano”. A mí la primera pastelera no me cuajó nunca, parecía postre instantáneo 😦 

Sumale a eso 2.30 horas para la primera etapa del levado, con la masa cubierta en polietileno, el recipiente sobre la cocina y el horno prendido suave, como para que le transmita leve calorcito. Una hora más una vez que estaba en el molde y… voilá!!!!!!!!


Súper levada, tanto que me resultó poca la pastelera encima, de modo que le puse un glaceado en frío hecho con azúcar impalpable y ron 😉 que le agregué apenas salió del horno. Lo más breve aquí fue la cocción: 25 minutos. El huevo se lo puse crudo antes de meterla al horno.

Espero que les sirva esta experiencia para sus próximas incursiones en masas. Para mí, lo más importante es darle muuuuucho rato a la levadura para que haga su trabajo. Además de resultar una masa que es un suspiro, cultiva nuestra paciencia… y podemos leer el diario o comer un asado mientras se hace.

¡¡¡¡¡FELIZ PASCUA PARA TODOS!!!!!  

Ceci

* por casa siempre hay gente dispuesta a probar los platos, salgan como salgan, ven? y así no tiramos nada.