Cómo hacer pan casero por primera vez y que sea un éxito

Cómo hacer pan casero por primera vez y que además salga riquísimo, que sea un éxito: con tiempo y muchas ganas de amasar, además de los ingredientes correctos.

Disfrutando del contacto con la masa, todo su proceso se puede obtener un esponjoso y delicioso pan casero del horno de la cocina de tu casa. 

No es magia, entre los leudados, el amasado y la cocción hacer pan lleva unas dos horas y media. 

A no asustarse, que este tiempo mencionado no es de dedicación exclusiva a la receta. Mientras el pan avanzaba en su elaboración también hicimos mayonesa casera (la receta va en otro post) y un asadito. 

Pan casero saborizado.
Pan casero saborizado.

Un paquete de harina, un paquete de 50 gramos de levadura fresca, una cucharada de sal, azúcar, 70 gramos de manteca y medio litro de agua son los ingredientes que se necesitan para esta receta de pan casero.

Entonces, vamos con el paso a paso:

1 Activá la levadura

En una taza mediana poné todo el contenido del paquete de levadura fresca. Desgranalo. Agregá dos cucharadas soperas de harina, una cucharada sopera de azúcar y mezclá todos los ingredientes.

Luego agregá tres cucharadas soperas de agua y batí con ganas, con mucha fuerza. Te tiene que quedar una consistencia parecida a la de una crema. Si te quedó demasiado espeso, arenoso o con muchos grumos agregá un poquito más de agua y seguí batiendo. 

2 Dejá que espume la levadura

Te tiene que quedar la mitad de la taza con esta “crema”, que en la jerga panadera se denomina esponja. Dejala reposar hasta que duplique su tamaño, o sea, hasta que alcance el borde de la tasa. Esto lleva entre 10 y 15 minutos.

3 Prepará la masa

Vamos a usar todo el paquete de harina, pero vamos por partes. En un bowl grande poné la mitad del paquete de harina y hacé un hueco en el medio. Ahí, justo ahí, vertí la levadura activada que crece y crece en la taza. A un costado, sin tocar la levadura (esto es muy importante que lo hagas así) poné la cantidad de sal que consideres necesaria para el kilo de harina. A esto sumale una cucharada sopera de azúcar. Mezaclá todo muy bien, que la levadura se integre a la harina. 

Agregá 300 centímetros cúbicos de agua y seguí mezclando. Mucho, muy fuerte. Llegó la hora, lavate las manos, sacate los anillos si tuvieras, y seguí mezclando pero con las manos. Apretá el contenido, mezclá y mezclá. 

Agregá al bowl casi toda harina que te queda en el paquete (guardate un poquito) y lo que te sobre de agua. 

Poné los 70 gramos de manteca en una tacita, derretila con un toque de 40 segundos en el microondas y agregala a la masa. Mezclá y mezclá hasta que te quede una masa uniforme. Espolvoreá un poco de harina sobre la mesada para seguir amasando ahí. 

Cuando quede una masa con una buena consistencia, que ya casi ni se te pega en los dedos, armá como una bola gigante con la masa, ponela de nuevo en el bowl, tapala con una bolsa y dejala leudar hasta que duplique su tamaño.

Esto puede llevar una media hora, pero depende. Controlá el tamaño de la masa cada tanto para que no crezca demasiado, ya que esto puede generar un sabor ácido en tu pan.

Nota: el frío desactiva la levadura, así que no metas la masa en la heladera. Dejala sobre la mesada, a temperatura ambiente, o más o menos cerca de una fuente de calor, por ejemplo, el horno precalentándose. ¡Pero tampoco tan cerca!  

La masa tiene que alcanzar el doble de su tamaño.
La masa tiene que alcanzar el doble de su tamaño (o más, como en esta foto).

4 Armá las baguettes

Prepará dos fuentes pintándolas con manteca. Volvé a espolvorear un poco de harina sobre la mesada. Sacá la masa del bowl y desgasificala, o sea, seguí amasando. Sentí con tus manos cómo va perdiendo aire, también lo vas a escuchar. Otra vez, amasá mucho (como unos seis minutos). 

Con esa masa gigante podrías hacer un enorme pan casero. Nosotros decidimos hacer cuatro baguettes. Dividí esa masa en cuatro y amasalas por separado. Esto es lo que vas a hacer con cada uno de esos nuevos bollos: con un palo de amasar estiralo, pero que no quede tan finito, como de un centímetro de alto.

Mojate la mano y humedecé la superficie de la masa. Luego, enrollala y sobre los pliegues hacé como un repulgue de empanada, “cosiendo” la masa para que no se vaya a abrir por ahí al cocinar.

Estirar y enrollar la masa para formar baguettes.
Estirar y enrollar la masa para formar baguettes.

5 Segundo leudado

En cada fuente poné dos panes (hacelo así porque crecen mucho), a cada uno apoyalo con este repulgue bocabajo y dejá leudar de nuevo. Otra vez, hasta que cada rollo duplique su tamaño. 

Como ya habíamos anticipado, la respuesta fácil a cómo hacer pan casero por primera vez y que sea un éxito es tomarse el tiempo necesario. Por suerte este segundo leudado es más corto, vas a ver cómo crecen los panes.

Los panes vuelven a leudar.
Los panes vuelven a leudar, dales espacio (no como en la foto que se pegaron).

6 El pan casero va al horno

Mientras leudan los pancitos en su fuente prendé el horno a fuego suave para que se vaya calentando. Cuando los panes hayan duplicado su tamaño hacele la “greña”: un corte o varios con cuchillo o trincheta filosa en el lomo y llevalos al horno por unos 40 minutos. Ojo, el horno siempre tiene que estar con fuego suave.

Recordá controlarlo con la mirada siempre. Nunca, pero nunca, abras el horno. Al menos hasta que haya pasado una media hora. Cuando se cumplan los 40 minutos sacá el pan del horno, agarrá uno con un repasador y dale un golpecito con los nudillos en la parte de abajo, si hace ruido a hueco, como si golpearas la pancita de tu guitarra, tu pan está listo. 

¡A comer! O si querés, envolvelos con papel film todavía tibios y llevalos al freezer. Para descongelar, bajalos a la heladera un par de horas antes de consumir.

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