Una entrada de verano: tragos con menta

Un domingo de calor en la ciudad de Córdoba da pocas opciones para comer, al menos si no salimos del centro. Y todavía más si la idea no es empacharse de parrillada en la Cañada.

Tras encontrar cerrado Estación 27 y sin ganas de comer chatarra, encaramos hacia Il Gatto de avenida General Paz. ¿Qué comer ahí? Pastas, por supuesto.

Pero linda sorpresa fue descubrir que estaba vigente un 2 x 1 de tragos frutales, ideales para apagar el sopor de la caminata hasta el restó. Pedimos un “Bullrrito” (mojito + energizante) y un clásico daikiri de ananá.

Menta y dulzura bien heladas, con un toque muy equilibrado de alcohol. Excelente! Para mí, el mejor mojito aggiornado que probé en Córdoba y el daikiri, superior aún a las mejores épocas de Johnny B. Good.

Los precios van desde los 18 a los 23 pesos y deben ser, en total, unos ocho tragos en la carta. Lo bueno, si breve, dos veces bueno, dicen. Como el mojito costaba 23 y el daikiri 18, lo que hicieron fue sumar ambos y descontar exactamente la mitad, para que sea válido lo del 2×1.

Sumado al pan de pizza con salsita de queso crema que acompaña cada comida en estos locales, fue la combinación ideal para atacar los diarios del domingo y esperar los platos princiaples. Por un lado, ñoquis de calabaza con salsa rosa y rúcula…

Y por otro, ensalada de “de todo” menos cebolla (lechuga, tomate, rúcula, jamón, queso, zanahoria rallada, huevo, aceitunas negras).


PD: tal vez no era válida en este local, pero la promo de una entrada al cine gratis cuando gastás más de 80 pesos, no fue mencionada por quien nos atendió 😦

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Cosas que sería rico comer en Córdoba: tequeños

Cosas que sería rico comer en Córdoba: tequeños


La idea era tomar una cerveza y nada más. En Caracas la noche aparece a las 17.45 y ya como a las 19 este cuerpo trastornado por la oscuridad pedía cena. Pero no es lo acostumbrado.

Lo acostumbrado, el “pasapalos” más común a esa hora, son los tequeños: cilindros de queso rebozados y fritos, que se acompañan con alguna salsa.

En el café Arábica, de Palos Grandes, venían en una fuentecita bien linda, cuyo centro era un cuenco de salsa, mix entre mermelada de frutilla y ajíes. Picaba y complementaba muy bien el sabor del queso tibio.

Los tequeños aparecen en cualquier trago entre amigos, inclusive en las bodas. Y no defraudaron. Sufi para tirar hasta la cena.

Vale la advertencia: los tequeños quizás fueron uno de los platos más amables de Venezuela, donde las frituras están a la  orden del día y la tocineta (panceta) copa hasta el desayuno.

Ceci